Las nuevas energías

Casi todo lo que conocemos puede convertirse en energía.

Las energías limpias son aquellas fuentes que no producen residuos ni emiten gases nocivos durante su proceso de obtención o producción de energía.

Las energías limpias se constituyen en el relevo perfecto del petróleo, carbón, gas natural, entendidas como combustibles fósiles que generan la mayor parte de la energía que se emplea en el mundo, siendo así de vital importancia para el futuro del abastecimiento energético.

 En este sentido, es posible empezar a vislumbrar nuevas alternativas de electricidad, que nos lleva a pensar en nuevas maneras de aprovechar los recursos, partiendo de diferentes procesos y teniendo presente, además, el avance tecnológico.

Necesitamos reemplazar la generación de energía que deriva de combustibles fósiles por algún otro tipo de materia prima que no genere emisiones de carbono a la atmósfera. Y para ventaja nuestra, la buena noticia es que estas nuevas fuentes de energía se encuentran en varias materias primas. Actualmente, el desafío que se le presenta a la ciencia es encontrar una forma de procesarlas para poder así obtener energía limpia.  

Estos estudios y avances implican inversiones a gran escala y aquí nos cabe el interrogante o certeza de encontrarnos entre la urgencia de generar un cambio por el bien del medioambiente y la imposibilidad de destinar recursos a esta fase.

Las fuentes renovables más conocidas son la solar y la eólica, pero se suman otras tantas en vías aún de desarrollo como la bioenergía (biomasa, biogás, biocombustible) energía geotérmica (en fase incipiente), la micro y pico hídrico (generación hidroeléctrica de paso en pequeñas vías fluviales o en desarrollos hasta ríos) y la mareo e indimotriz, que tiene que ver con aprovechar las energías de las olas y el ingrediente térmico en las aguas marítimas.

Paralelo a estos estudios se continúa investigando cómo generar nuevas fuentes de energías renovables que emergen de los materiales más impensables y llamativos. 

Hay mucho que hacer con el tema de biomasa, entendida como la energía que se extrae de materia orgánica.

La preservación del ambiente en que vivimos es un desafío y es prioridad ante el daño y abuso que sufre nuestra tierra, unido a la crisis de los recursos no renovables, por lo que las nuevas energías debieran tomar mayor valor y protagonismo en la urgente y tan necesaria transición energética.

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